Una habitación con vistas; Una habitación propia; Habitación en Roma… si lo piensas bien encontramos muchas referencias a lo largo de la historia sobre ese espacio tan representativo de la casa: tu habitación. Tanto si vives solo como acompañado, la habitación es ese lugar al que te retiras para descansar, para desconectar de todo lo demás y tener ese momento de privacidad que resulta tan reconfortante. Si quieres decorar la tuya pero no sabes por dónde empezar este es el post que necesitabas leer y AGOKO es tu mejor fuente de inspiración a la hora de encontrar el estilo que mejor va contigo.
Medir la habitación
Quizás te parezca una obviedad, pero el tamaño de la habitación será determinante a la hora de escoger cada uno de los elementos que la compondrán. La idea siempre debe ser aprovechar el espacio y no sobrecargar con elementos innecesarios un escenario cuya finalidad ha de ser el descanso de cuerpo y mente. Una vez hayas medido el espacio y tengas claro cuáles serán las medidas que debes tener en cuenta a la hora de decantarte por el mobiliario ya podrás empezar con el trabajo de campo.
Primer paso: definir el estilo que mejor te define.
– Habitación boho
Si eres de espíritu viajero seguro que te gustará tener una habitación ecléctica, con elementos de aquí y allí que puedan convivir en perfecta armonía y poner un toque de color a tu habitación. Tanto si tu habitación es pequeña como si tienes la suerte de contar con mucho espacio, un cabecero de fibra natural dará protagonismo a la cama sin recargar el ambiente. Además, este tipo de cabeceros funcionan fenomenal con colchas estampadas y coloristas. Como mueble de almacenaje te encantará la cómoda de madera natural Mindi, que aporta calidez a la estancia y además tiene varios compartimentos en los que podrás guardar pequeñas prendas como la ropa interior. Tener un asiento en la habitación siempre da mucho juego, puedes utilizarlo para esos momentos en los que quizás te apetezca leer a solas pero también como calzador. En este sentido, la butaca Mayo es ideal para dar vida a ese rinconcito de tu habitación.
– Estilo nórdico
Es estilo nórdico se caracteriza por la elección de pocos elementos, todos ellos funcionales. Se trata de un estilo limpio y depurado que va directo al grano, sin ornamentos ni demasiadas distracciones. En este tipo de habitaciones podemos prescindir del cabecero de cama y en su lugar colocar dos apliques de luz, uno a cada lado de la cama. Como mobiliario apostaríamos por una consola de madera negra estilo Mid Century sobre la que repose un espejo de diseño moderno como el modelo Hellebore. Una estantería es una manera ideal de aprovechar espacio sin necesidad de introducir muebles demasiado robustos. Un par de estanterías Hito colocadas a alturas diferentes aportarán un toque de dinamismo al espacio y serán perfectas para colocar todos esos libros de diseño y arquitectura que tanto te gustan.
– Estilo clásico
Los clásicos son eternos y cuando se aplican a la decoración logramos construir estancias súper acogedoras, de esas que desprenden calor de hogar. Quizás no es apto para todos los gustos, porque muchos prefieren estilos más modernos, pero los clásicos nunca mueren y a nosotros nos encantan. Un cabecero forrado en terciopelo verde dará a tu habitación ese toque de distinción que te hará sentir como en un palacete florentino, como ropa de cama te recomendamos que vayas en la búsqueda de un buen juego vintage con bordados. La mesita de noche Mindi pondrá esa nota rústica tan romántica. En esta ocasión, el sillón Foster es perfecto para ese rinconcito de lectura del que hablábamos antes y no olvides buscar una alfombra agradable de aspecto envejecido.
– Estilo japandi
La tendencia japandi apuesta por lo natural. Tonos claros y materiales naturales que viven en perfecta armonía con el espacio. Las maderas claras son perfectas si te gusta este tipo de decoración. Un aparador de madera de abeto tallada te servirá como cómoda de dormitorio y te será de gran utilidad para almacenar toallas o ropa de cama. Una lámpara de techo de bambú iluminará la estancia de forma orgánica, haciendo que la pieza se integre a la perfección con el resto de elementos. Apuesta por ropa de cama elaborada con tejidos como el lino o el algodón.
– Estilo contemporáneo
Si buscas un estilo actual y que no te canse te recomendamos que te decantes por una decoración contemporánea con elementos como el cristal y los tonos claros como protagonistas. Escoge un cabecero beige o gris y decora la pared con un juego de espejos a diferentes alturas como el modelo Blancanieves, esto dará sensación de amplitud. Si tienes espacio, un par de sillones Oma serán perfectos para crear un córner de lo más íntimo dentro de tu propio dormitorio, desayunar en tu habitación es un lujazo, así que te recomendamos incluir también una mesita auxiliar de cristal junto a los sillones.
Segundo paso: situación de la cama
Esto no es ninguna tontería, y es que lo creas o no la orientación de la cama influye en tu descanso. Generalmente nos gusta tener la cama cerca de la puerta para poder acceder fácilmente a ella, especialmente en dormitorios pequeños, pero lo ideal es que la situación del cabecero nos permita una buena visibilidad de la puerta y el exterior sin que desde el exterior se vea fácilmente el cabecero. De está manera tendremos una sensación de “lugar seguro” que nos hará dormir mejor y despertarnos más frescos y descansados.
Tercer paso:elección de la mesita de noche
Escojas el estilo que escoja, te recomendamos que la mesita de noche sea, sobre todo, funcional. Al final, es muy probable que la utilices para dejar tus cosas (el vaso de agua que te llevas a la cama, la cremita que te pondrás antes de acostarte, tu libro de cabecera…) la superficie de la mesita debe tener espacio suficiente para poner estos objetos además de una lamparilla. La lámpara de cerámica verde funciona fenomenal en habitaciones de estilo clásico y boho. Pero si eres más minimalista puedes decantarte por un modelo como el Miranda.
Cuarto paso e imprescindible: el armario
Si tu casa no cuenta con armarios de obra encontrar un modelo que case con tu habitación te parecerá todo un reto, pero no es imposible. Sobre todo presta atención a que, además de ser estéticamente bonito, tu armario tenga bastante capacidad de almacenaje. Un armario de madera y ratán aportará calidez y personalidad a tu cuarto, te será muy fácil integrarlo en cualquier estilo. Si por el contrario, lo que buscas es que el armario sea más discreto y pase inadvertido, te recomendamos alguno en color negro con un diseño más depurado.
Quinto paso: las alfombras
La alfombra es a la habitación como la guinda al pastel, capaz de elevar a la categoría de extraordinario ese cuarto en el que tanto descanso encontrarás. Una alfombra envejecida de aspecto vintage siempre suma elegancia casi con cualquier estilo, aunque es cierto que si lo que buscas es un espacio muy, muy minimalista, será mejor que optes por alfombras de gran formato en tonos neutros y lisas. Si la habitación no es lo bastante amplia como para poner una alfombra grande, puedes optar por pequeñas alfombras iguales a ambos lados de la cama, un recurso que siempre hace que la estancia sea más hogareña. Las alfombras de fibras naturales como el yute funcionan fenomenal en habitaciones de estilo boho y les dan un toque mediterráneo que te encantará.
Con estas claves ya puedes empezar con el moodboard de la habitación que siempre has soñado y convertirla en un espacio único en el que encontrar descanso y paz. Tenga vistas o no, seguro que es una habitación propia.


